Difundir contenido íntimo sin consentimiento
Qué es
Compartir fotos, videos o información sexual privada sin permiso de la otra persona — incluidas imágenes reales o generadas con inteligencia artificial (deepfakes). No importa cómo se obtuvieron ni si son reales: compartirlas es violencia. En muchos países ya es delito.
¿Te suena?
Cómo se justifica
“No es para tanto — todos tienen fotos así.”
Que existan fotos íntimas no autoriza compartirlas. Lo que está operando es la destrucción de la privacidad como herramienta de humillación o control. Tu sistema nervioso registra esto como una violación — porque lo es.
“Tú me las mandaste, así que puedo hacer lo que quiera.”
El consentimiento para enviar no es consentimiento para difundir. Esta frase convierte la confianza en arma retroactiva. Tu sistema nervioso ahora sabe que cualquier vulnerabilidad puede ser usada en tu contra.
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